ETAPA 54 DE PUENTEDEUME A BETANZOS (20 KM)

                                         



Etapa muy agradable que transcurre básicamente por un entorno rural. Si bien no presenta grandes dificultades, no es en absoluto llana, pues el desnivel de subida acumulado resulta de 450 metros, repartidos en varios ascensos.

Es un camino muy especial, poco transitado y con unas vistas maravillosas, uniendo el mar y la montaña.
                             
20 Km con un día estupendo, ideal para caminar. El suelo lleno de erizos de castañas que nos tentaban a coger una bolsa y recolectarlas. 😂😂¡ Aún no estaban del todo a punto!.

Puentedeume 

Plaza de San Roque

    

Salimos de Pontedeume por la Rúa Real, en ascenso; torcemos a la izquierda hacia la Praza de San Roque, donde seguimos subiendo por la Rúa do Empedrado; las rampas se endurecen en la Rúa Souto da Vila y, casi al final de ésta, antes de llegar a la carretera, tomamos una calle a la derecha que se convierte en pista asfaltada por la cual dejamos el casco urbano. Al cabo de unos metros giramos a la izquierda para iniciar un tramo más llano y con magníficas vistas. 

                           Plaza del pan y pazo del arzobispo Rajoi

Superamos un área de descanso con mesas de piedra y poco después pasamos el lugar de Buiña. Siempre siguiendo las flechas giramos por un camino de tierra que nos lleva hasta una carretera, pasando tres puentecillos de madera sobre un arroyo y dos áreas de descanso con mesas, muy cerca de la urbanización del Club de Golf de Miño. 

Campo de golf. Tras un breve recorrido entre algunos de sus hoyos, greens y bunkers, cruzamos un puente sobre la autopista AP-9 y siempre siguiendo flechas y mojones salimos a una carretera local y por ella llegamos al núcleo de Viadeiro.                    


Viadeiro (6.3 Km)

Continuamos en marcha.


Pasamos por varios lugares: Sabugueiro, Visouteiro. 

Sin olvidarnos de la Casa de la Ilusión.

Llegamos a un área de descanso con mesas de madera junto al Ponte Baxoi,  un bonito puente medieval restaurado.

                       

Puente medieval sobre el río Baxoi. Lo cruzamos, continuamos por camino de tierra a lo largo de un tramo boscoso, que finalmente nos conduce por debajo de un viaducto de la autopista AP-9, su carril de enlace, llegamos a una calle asfaltada.

Seguimos caminado y pasamos  por A Pardiñeira.


Y llegamos a Miño.

Justo a la entrada, junto a una casa marcada con un gran número 31, hay un desvío que lleva al albergue de peregrinos. Nosotros giramos a la izquierda hasta llegar a la carretera o Estrada da Praia, en el centro de la villa.

Miño (9,6 Km)

 


Cruzamos la Estrada da Praia y seguimos de frente por la estrecha Rúa Real; ésta se incorpora a la Rúa A Barrosa, que seguimos por su acera de la derecha; después de una mini-rotonda con un árbol de metal pasamos junto a un curioso mirador volado sobre la ría, con estructura de acero y pintado en varios colores.

Hicimos una parada para reponer fuerzas y sellar nuestras credenciales.

 Continuamos a la derecha tomando una calle en bajada, y al cabo de unos 200 metros llegamos a una pasarela peatonal por la que cruzamos sobre la vía del tren, donde tenemos una panorámica de la ría de Betanzos y la desembocadura del río Lambre, que cruzaremos más adelante.

Playa Grande

Este precioso arenal de bandera azul mide más de un kilómetro de largo y es uno de los principales reclamos turístico de la localidad de Miño. Un sistema de dunas protege las marismas del río Baxoi y forma la Playa Grande de Miño. Un arenal ideal para pasear, ver atardecer… e ir despidiéndonos de las olas en este camino. Sus aguas son más cálidas de lo normal y no suele haber un gran oleaje. 

Junto a la ría de Betanzos nos adentramos en la Reserva de la Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo, que ocupa más de 115.000 hectáreas repartidas en 17 concellos y que recorreremos ampliamente a lo largo de nuestro Camino Inglés.                           

Atención a este punto: justo tras bajar por la pasarela debemos dar media vuelta hacia atrás, en un giro de 180 grados por la derecha (está señalizado pero muchos se lo pasan, pues no advierten el sentido de la flecha en el mojón). 

                        

Al cabo de unos metros volvemos a girar para enfilar la Rúa Alameda, que discurre en paralelo a la playa del mismo nombre (en la desembocadura del río Lambre; ver Al Loro); por ella llegamos a las casas de A Ponte do Porco (el nombre hace referencia a un jabalí, porco bravo en gallego antiguo, que es el símbolo de la casa nobiliaria de los Andrade).

 


A Ponte do Porco (11,3 Km)




Nada más pasar bajo el viaducto de la N-651 hacemos un breve zigzag izquierda-derecha, para seguir de frente por la carretera local DP-4804, estrecha y sinuosa; avanzamos con precaución por el arcén –casi inexistente–, pasamos por debajo de la vía del tren y acto seguido bajo un gran viaducto de la autopista AP-9. 


Proseguimos caminando y llegamos al puente medieval sobre el río Lambre (construido en el siglo XIV mediante un arco ojival y escenario de una leyenda de final trágico, que podemos conocer gracias a un cartel informativo); tras cruzar el puente seguimos por pista asfaltada hacia la izquierda, en franca subida.

Playa Alameda

Esta pequeña playa de sólo 450 metros se encuentra dentro de la Red Natura 2000 por su singularidad, su variada vegetación y su fauna autóctona. Cuenta con una arena finísima que es un lujo para la piel, el mejor momento para visitarla suele ser con marea baja, ya que en altamar gran parte del arenal desaparece. En la desembocadura del rio Lambre.

Pazo de Montecelo.

Tras el puente, ya en el Concello de Paderne, nos desviamos a mano izquierda junto a unas casas. Nos recibe otra brutal rampa de asfalto que sube hasta el parque infantil de Montecelo.

Ojo, junto al parque giramos a mano izquierda y descendemos por una pista sombreada. Un tramo bastante agradable que, después de un giro a la derecha, asciende hasta Montecelo, donde pasamos entre la iglesia de San Pantaleón das Viñas, que conserva la portada románica, y el pazo.


Porto de Abaixo (13,9 Km)


Seguimos la carretera nacional hacia la izquierda, pero al cabo de 100 metros la abandonamos, también por la izquierda, en subida por una pista de asfalto que se interna en el bosque; toca ahora afrontar un nuevo repecho, la Costa de Matacabalos (que hace honor a su nombre, pues el desnivel es de 110 metros en 1,6 km), para luego descender más suavemente. Por asfalto llegamos a Chantada.

                             



Chantada (Paderne) (14,9 Km)

   ¡

Siempre por tramos de asfalto atravesamos los lugares de Souto, Gas (donde hay una fuente) y San Paio, hasta llegar a la bonita iglesia románica de San Martiño de Tiobre, del siglo XII.


Iglesia de San Martiño de Tiobre. La iglesia, su jardín y el cementerio alrededor son el lugar perfecto para un breve descanso. Bien merece una visita esta joya citada ya en el siglo IX. Está situada en la parte más elevada del castro de Tiobre, donde al parecer estuvo el primitivo núcleo de Betanzos.

                                

Este pequeño templo formado por una única nave de planta rectangular del que se desconoce su origen.  Dentro de la iglesia se encuentran dos bonitas portadas románicas muy bien conservadas. La fachada principal es bastante sencilla con la puerta de entrada bajo un arco de medio punto, y con un pequeño campanario coronado con tres pináculos.

 Nuestro camino continúa junto al parque infantil que hay enfrente, desde el que disfrutaremos de vistas panorámicas sobre la ciudad de Betanzos y el valle del río Mandeo.

Comenzamos el duro descenso, siempre por pista asfaltada, pasando los lugares de Barral y Caraña; cruzamos una carretera secundaria y seguimos de frente, ahora en suave ascenso, hasta salir junto a la valla del cementerio municipal, donde volvemos a descender.

Pasamos junto a la iglesia-santuario de Nosa Señora do Camiño o de Os Remedios (s. XVI); la bajada continúa ya en el casco urbano, por una calle empedrada.

Desembocamos en la N-651, que seguimos por la acera hasta llegar ante A Ponte Vella, el puente sobre el río Mandeo; nada más cruzarlo entramos en el núcleo histórico de Betanzos franqueando la puerta medieval o Porta da Ponte Vella, una de las cinco con que contaba la ciudad amurallada. 

Tras superarla giramos a la izquierda y ascendemos por la empinada Rúa Prateiros hacia la gran plaza de los Hermanos García Naveira; antes de llegar a ésta doblamos a la derecha por la Rúa do Castro, finalizando la subida en la Praza da Constitución.

Betanzos (20 Km)

Ciudad medieval, rodeada de extensos viñedos. Nos internamos en sus callejuelas empedradas, transportándonos irremediablemente a la época medieval. Esta ciudad está considerada la capital del gótico gallego, albergando uno de los cascos históricos más bellos y mejor conservados de toda la comunidad. Además fue capital de una de las siete antiguas provincias del Reino de Galicia.

La ciudad, que fue una de las siete capitales del antiguo Reino de Galicia, cuenta con un espléndido casco medieval en el que destacan tres iglesias góticas: las de Santiago, Santa María do Azogue y San Francisco. Todas ellas quedan a un paso del albergue, y su visita es obligada.

La gran plaza del centro está dedicada a los hermanos García Naveira, reconocidos filántropos y benefactores de la ciudad que a principios del siglo XX, tras prosperar en América, impulsaron numerosos equipamientos públicos, educativos y asistenciales en su villa natal.


              Iglesia de Santiago                     Casa Núñez

Praza da Constitución. Aquí está el edificio del Concello (ayuntamiento), la iglesia de Santiago y la Casa Núñez (que alberga un centro internacional de grabado y escuela de artes gráficas). A un par de calles, siguiendo de frente, tenemos la Casa da Pescadería (donde está el albergue de peregrinos de la Xunta), y a pocos metros de allí las iglesias góticas de Santa María do Azogue y de San Francisco.


           Santa María do Azogue                    Iglesia de San Francisco

                            
El singular Parque do Pasatempo, a 600 metros del centro, se ha descrito como un jardín enciclopédico con el que Juan García Naveira quiso transmitir sus descubrimientos del mundo en un lugar de esparcimiento. Si bien la parte histórica está cerrada por rehabilitación, se puede pasear por los agradables jardines abiertos al público, con estanques y aves, un quiosco de música y un laberinto de arbustos.

El nombre de Betanzos está asociado a un plato estrella: su famosísima tortilla de patatas, sin cebolla, muy poco cuajada y cuya consistencia casi líquida obliga a comerla con cuchara, como si fuera un flan, o bien mojando con pan como si fuera huevo frito. ¡Están deliciosas!. ¡Y las croquetas de mejillón riquísimas!. Y el Mesón Avenida un lugar fabuloso para degustarlo todo.

Como dulce es muy conocido el milhojas de merengue y crema de la centenaria confitería Rábade, bajo los soportales que albergan bares y restaurantes. ¡Exquisitas!.

Ya nos queda muy poquito para llegar a Santiago de Compostela, como diríamos en mi tierra "está a tiro de piedra". Eso nos anima mucho.





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